Bailarines y Centros Nocturnos de Cali esperan un milagro.


Son cinco escuelas de salsa que cerraron sus puertas para siempre, y muchos los sitios de culto del género en Cali que se han declarado en quiebra y clausuraron para siempre, debido a la crisis provocada por la pandemia del coronavirus.

Entre otras, la emblemática Salsa en la Avenida Roosevelt, Salsa Nigth Club, Siboney, las sedes de Bailatino, Santa, La Comadre, El Chorrito Antillano, La Matraca, El Anacobero, Los Balcones, Café mi Tierra, Bialinto, La Maldita Primavera, Jala Jala. Chan Chan, otras cambiaron de actividad, como El Aterrizaje en Villa Colombia que ahora es una tienda de abarrotes.

Y si no se toman las medidas de contingencia por parte del gobierno municipal, según los voceros de la salsa en Cali, pronto serán muchas más.
“Los bailarines han tenido que trabajar como mensajeros y vendedores de alimentos, de reciclaje, para lograr subsistir”, asegura Dorys Calderón Giraldo, administradora de empresas y especialista en gerencia de proyectos, especialmente en el sector de la salsa.

David Gallego, propietario de uno de los sitios emblemáticos de la salsa en Cali, Mamut, aclara que “las salsotecas de Cali no somos simplemente negocios para vender licor, somos espacios que reafirman la cultura salsera de la ciudad, lugares donde hay conciertos de nuevas orquestas de salsa que hacen música propia. Son puntos de encuentro para audiciones musicales donde se disfruta del baile y la escucha de la música, lugares donde se hacen encuentros de melómanos, donde se celebra nuestro disfrute por el coleccionismo de vinilos y de música salsa que ha representado a nuestro país en el mundo”.

Dice Gallego que están “esperando un milagro. La opción de virtualizar nuestras actividades no es viable, hacer rumbas por Zoom no aplica en nuestro caso, lo nuestro es la experiencia de la música en vivo, del baile y del contacto con el otro”. La semana pasada, Gallego y otros propietarios de sitios de salsa en Cali se reunieron con el Alcalde de la ciudad, los secretarios de Cultura, Turismo y fomento económico, y el gerente de Corfecali, a quienes les pasaron una propuesta para lograr un alivio económico en el tema de los arriendos y servicios públicos.
Con el fin de recaudar fondos para 100 escuelas de salsa en Cali y sus bailarines, se está promoviendo el evento virtual El Bailatón, que se transmitirá por Telepacífico el 30 de mayo, liderado por un movimiento joven de bailarines de Salsa, llamado La Salsa Vive... Mi Escuela También, en apoyo con Asobasalsa, Asosalcali, Fedesalsa y las escuelas independientes. Serán 12 horas de programación.

Otros han ideado estrategias para sobrevivir, como Walter Portal, de la discoteca Síguelo, de la que dependen 12 personas, entre meseros y promotores. “Con estos últimos hemos vendido licores a domicilio con USB de la música que disfruta nuestro público, no es mucho lo que recaudamos, pero algo ingresa. En cuanto a los meseros, el barman y la seguridad, les hemos dado los mercados y bonos que nos dieron la Alcaldía y la Gobernación y dinero de parte nuestra”.

“Necesitamos acciones reales del gobierno, cuando pase la pandemia no vamos a tener circuito de salsotecas, ni los músicos tendrán un sitio donde tocar y las audiciones se tendrán que hacer en espacio público, no habrá lugares de encuentro de melómanos, ni escuelas, ni sitios para bailadores, tampoco turistas. No tendremos nada que mostrar, aparte de nuestro gusto natural por la salsa”, concluye Gallego.

Fuente: Periódico El País

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